Fisioterapia y dolor en la mano

DOLOR Y HORMIGUEO PROVOCADOS POR EL SÍNDROME DEL TÚNEL CARPIANO.

STC?

En la cara palmar de la muñeca (zona llamada Túnel del carpo) se encuentra el ligamento carpiano transverso de la muñeca, que contiene entre él y los huesos diferentes estructuras anatómicas: tendones, nervios y vasos sanguíneos. Pues bien, cuando, por diversas razones, se produce un engrosamiento fibroso de tal ligamento (se endurece y aumenta su grosor), se provoca a su vez una compresión de las estructuras anatómicas anteriormente citadas, ocasionando dolor y adormecimiento (o parestesia). La lesión más importante se debe a la compresión del nervio mediano, ocasionando inflamación crónica y la correspondiente degeneración de éste si se mantiene en el tiempo.

Síntomas del STC

Los síntomas varían entre las personas, pero generalmente comienzan de una forma gradual y se manifiesta con sensaciones de dolor, calor, hormigueo, calambre o entumecimiento en la palma de la mano y de los dedos, principalmente en el pulgar, índice, medio y el costado del anular, a veces extendiéndose la zona afectada hasta el antebrazo. Los síntomas suelen aparecer en una o ambas manos. El hormigueo y dolor suelen ser peores durante la noche, despertándose con la necesidad de “sacudir” el brazo. A medida que los síntomas se agravan, los pacientes empiezan a notarlos durante el día, dificultad para cerrar el puño, agarrar objetos pequeños, etc.

En patologías cronificadas, sin tratamiento o con un tratamiento erróneo, los músculos del pulgar y los otros músculos de la mano pueden debilitarse o atrofiarse.

Causas del STC

A menudo, suele ser el resultado final de una combinación de factores que aumentan la presión en los tendones y nervio mediano del túnel carpiano. En la actualidad son muchas las causas o razones por las que se desarrolla este síndrome tan común en nuestra vida laboral. En este sentido, cabe recordar por ejemplo, el movimiento que hace la mano al usar de manera frecuente una tijera de considerable peso como la que tradicionalmente han usado los pescaderos. Por otra parte, el trabajo industrial, enérgico y repetitivo es un factor que contribuye a la aparición del STC.

Entre las causas más frecuentes están fracturas, luxaciones, esguinces, uso frecuente de la muñeca en flexión durante mucho tiempo, stress laboral, artritis reumatoide, diabetes, uso repetido de herramientas manuales de vibración, etc.

El riesgo de padecer el STC es más común en personas que realizan trabajos en costura, ensamblaje, limpieza, acabado industrial, embalaje de carnes o pescados.

No es tan común en personas que realizan trabajo de ordenador.

Las mujeres tienen 3 veces más posibilidades que los hombres de padecer el STC. La mano dominante por lo normal se afecta en primer lugar y sufre el dolor más intenso.

Consejos de prevención

Debido a la rigidez y reiteración de algunos trabajos, es difícil llevar a cabo unos pequeños consejos preventivos como tomar descansos frecuentes, rediseñar los centros o trabajo o herramientas para que la muñeca del trabajador mantenga una posición natural durante la jornada laboral, ejercicios de estiramiento, rotación de actividad entre los trabajadores, procurar usar con más frecuencia la mano sana, evitar mantener muñecas dobladas hacia abajo durante largos periodos de tiempo, descansar el brazo sobre almohadas al acostarse, etc.

Existen tratamientos hoy en día que dan solución a los dolores, adormecimiento y a la incapacidad funcional provocado por el STC cuando los tratamientos convencionales fallan. Ejemplo de ellos es la bioestimulación mediante láser. En concreto se trataría de una forma muy específica de usar la magnetoterapia y la láser-terapia entre otros métodos. El objetivo de ésta terapia es mejorar la circulación sanguínea en la zona lesionada, deshaciendo la fibrosis del ligamento, al tiempo que se disminuye la inflamación y se optimizan las vías de eliminación de los residuos que provocaban dicha compresión. Con ello se consigue una disminución muy importante de los síntomas evitando la cronicidad y la degeneración de dichos tejidos, consiguiendo restablecer la función articular-nerviosa-ligamentaria-muscular y mejorando considerablemente la calidad de vida del paciente.