Fisioterapia y dolor de hombro

El hombro es la articulación con más movilidad del cuerpo, pero también es la más inestable del organismo y es una de las que más sufre problemas dolorosos. Aproximadamente el 95% de las causas del dolor de hombro se origina en las estructuras que rodean la articulación.

De todas las patologías propias del hombro, la más frecuente es el pinzamiento subacromial en un 70% de los casos, siguiéndole la capsulitis adhesiva u hombro congelado en un 12%, artritis, tendinitis…

¿Qué es el pinzamiento subacromial?

El hombro está formado por tres huesos: la clavícula, la escápula y el húmero, así como también por diversos tendones, músculos y ligamentos. Hay un espacio reducido por donde se mueven los tendones del manguito rotador; este espacio conocido como espacio subacromial tiene en su techo una parte del hueso de la escápula, conocido con el nombre de acromion.

Pues bien, el pinzamiento subacromial es una reducción del espacio subacromial, lo que origina presión entre los tendones y la bursa (tejido que disminuye el roce o lo amortigua), lo cual provoca a su vez la inflamación de estos.

Este espacio subacromial en algunas personas es muy pequeño y se hace todavía más pequeño cuando el sujeto levanta el brazo.

Cuando la inflamación es crónica se forma el cuadro llamado pinzamiento subacromial.

Causas

Hay 4 factores determinantes para la aparición de la lesión; factor vascular, factor degenerativo, factor mecánico y factor traumático.

Con la edad y el inicio de las artrosis degenerativas, el acromion puede desarrollar prominencias óseas que pinzan aún más el espacio.

Tienen predisposición a sufrir el pinzamiento las personas que trabajan en ocupaciones que requieren posición de la extremidad por encima de la cabeza, personas con acromion ganchoso y grueso, la edad a partir de los 40 años pues se trata de una enfermedad degenerativa, la obesidad, …

El pinzamiento puede desarrollarse con el tiempo, como resultado de lesión menor o como
resultado de movimientos repetitivos.

Clasificación

El traumatismo repetido o la no corrección de la lesión en las primeras fases, nos lleva a una inflamación de los tejidos blandos y con el tiempo aparecen osteofitos óseos provocando rupturas totales del manguito rotador.

La primera etapa se caracteriza por inflamacion y edema de la bursa y tendones.

Segunda etapa: si este proceso continúa en el tiempo sin corregirse o si se repiten los episodios de pinzamiento subacromial de hombro se produce sobre los tejidos blandos un  engrosamiento marcado, fibrosis y tendinosis de los tendones del manguito.

En la tercera etapa hay evidencia de degeneracion y osteofitos óseos provocando rupturas completas del manguito rotador.

Ya que es un proceso continuado en el tiempo, generalmente la primera etapa se presenta en personas menores de 25 años,la segunda se observa en personas entre 25 y 40 años, y la tercera después de esta edad.

Generalmente las rupturas del manguito rotador son el resultado del síndrome de pinzamiento y de los cambios degenerativos en los tendones relacionados con la edad.

Síntomas

El síntoma principal es el dolor, que se hace más intenso al dormir. Algunas veces el dolor nos despierta al cambiar de posición.

El dolor es fuerte e intermitente en las etapas tempranas, relacionado con episodio de sobreuso; a medida que el pinzamiento progresa el dolor se convierte en una molestia constante.

Una vez comienza la inflamación, cualquier movimiento se vuelve doloroso. Los movimientos por encima de la cabeza, tienden a incrementar el dolor.

En casos severos hay pérdida de la fuerza muscular del brazo o rigidez de hombro

Consejos

Mantener una actividad física que movilice el hombro adecuada a la edad; evitar dormir siempre de lado, cambiando de postura;no realizar esfuerzos repetitivos ni movimientos bruscos o giros forzados; Al levantar los pesos ayudarse de los dos brazos; realizar diez minutos diarios de ejercicios; buscar siempre la solución más sencilla y menos invasiva para los problemas de hombro.

Existen tratamientos hoy en día que dan solución a los dolores degenerativos de hombro cuando los tratamientos convencionales fallan. Ejemplo de ellos es la bio-estimulación mediante láser. En concreto se trataría de una forma muy específica de usar la magnetoterapia y la laser-terapia entre otros métodos. El objetivo de ésta terapia es trabajar la zona periarticular y articular exacta y concreta de la lesión degenerativa. Con ello conseguimos disminuir notablemente la inflamación y el dolor, frenar el desgaste articular y evitar, en muchos casos, la operación quirúrgica, mejorando significativamente el movimiento de la articulación. Además se logra una mejoría, tanto del tono muscular, como de la recuperación funcional. Este es el principio desde el que partimos para mejorar la calidad de vida del paciente y permitir paulatinamente que la actividad física ligera signifique un reforzamiento de la articulación y no una sobrecarga.