Paciente varón de 50 años de edad, entra en consulta de fisioterapia caminando adoptando posición antiálgica.

Presenta un dolor fuerte al incorporarse de la cama, al estornudar, al toser,  al doblar la columna hacia atrás, presenta también una importante falta de fuerza en el miembro inferior derecho. El dolor está localizado en toda la parte baja de la columna vertebral, principalmente en el lado derecho. El paciente no puede realizar  rotación de  la columna.

El paciente aporta diagnóstico médico  de hernia lumbar y discopatía  L5-S1 con evolución de varios años.

El traumatólogo le ha propuesto una operación quirúrgica en forma de artrodesis quirúrgica lumbar. El paciente se resiste a pasar por quirófano.

El dolor empieza a disminuir a partir de la 2ª sesión de aplicación de terapia láser combinada bioestimulante; a partir de la 3ª sesión aumenta la movilidad del tronco, principalmente el movimiento de rotación y le ha desaparecido el dolor al toser y estornudar; a partir de la 6ª sesión recupera la fuerza en el miembro inferior derecho; a partir de la 7ª sesión se levanta de la cama sin dolor; a partir de la 9ª sesión empieza a hacer deporte en piscina.

Después de 9 sesiones el paciente decide no pasar por quirófano porque está recuperando la normalidad de la práctica en  las actividades de la vida diaria antes de la presencia de dolor incapacitante a consecuencia de la hernia lumbar.