Paciente de 63 años, acude al centro de fisioterapia con dolor intenso e irradiación hasta la mano tanto nocturno y diurno ( sobre todo cuando quiere poner la mano detrás de la cabeza y detrás de la espalda), presenta una limitación global  del 80% en el movimiento del hombro.

La paciente aporta informe de ecografía, con diagnóstico médico de  rotura completa del tendón del supraespinoso con distancia entre los extremos de 8 mm., junto con bursitis subacromiosubdeltoidea.

A partir de la primera sesión empieza a disminuir el dolor y a mejorar en el movimiento, de manera, que después de 7 sesiones el dolor desapareció y el hombro había recuperado completamente todos los movimientos.