¿Qué es la necrosis ósea?

Esta enfermedad también se le conoce con el nombre de necrosis avascular, necrosis aséptica, necrosis isquémica u osteonecrosis.

La osteonecrosis [osteo- (gr. “hueso”) + necr- (gr. “muerte”) + osis (gr. “enfermedad”)] es la muerte de los elementos del hueso y la médula ósea  por una interrupción temporal o permanente de irrigación sanguínea; siendo más común en cadera, rodilla y hombro.

La necrosis ósea se presenta cuando hay una falta de circulación sanguínea en partes concretas del hueso, al no recibir sangre el hueso, muere.  Hay un aumento de la presión intraósea como consecuencia de una respuesta inflamatoria. Pasado un tiempo, en los estadíos más avanzados, se produce una destrucción irreversible del hueso subcondral y cartílago articular.

La necrosis ósea se debe tratar en los estadíos iniciales de la forma menos agresiva para evitar su evolución a fases más graves de la enfermedad.

El tratamiento conservador está indicado en los estadíos I y II que son potencialmente reversibles, mientras que en los estadíos III y IV se asocian con destrucción irreversible articular.

Esta evolución de la enfermedad con mucha frecuencia llega a provocar la destrucción mecánica de la articulación, siendo la causa primaria de un destacado porcentaje de las prótesis articulares practicadas.

 

Causas.

La necrosis ósea puede estar provocada por:

– Traumatismos y luxaciones con microfracturas.

– Lesión meniscal o condromalacia grave. El hueso necrótico falla no por que sea menos resistente si no por que no se puede reparar.

– Microfracturas en el hueso subcondral osteoporótico, penetrando el líquido sinovial en la médula ósea aumentando la presión local e incrementando la necrosis.

-Algunos estudios plantean que la artroscopia puede ser una causa de la enfermedad debido al trauma directo y al aumento de presión intraósea durante el procedimiento.

-Enfermedades como gota, ateroesclerosis, diabetes ,tratamiento prolongado con corticoides, abuso de alcohol, radioterapia.

-Otras veces se presenta sin causa conocida, llamándose “necrosis aséptica idiopática”.

 

Síntomas.

En las primeras etapas de la enfermedad no suele haber síntoma alguno, pero al progresar la patología, el dolor se convierte en el síntoma primario; y a medida que el daño óseo se hace más destructivo, el paciente puede presentar:

Al principio el dolor se incrementa después de actividades que soportan el peso del cuerpo como el caminar o estar de pie, no hay afectación de la movilidad de las articulaciones, aunque el dolor suele estar presente.

En las etapas posteriores el dolor puede aparecer en reposo, incluso durmiendo, limitación del rango de movilidad de la articulación, rigidez articular, espasmos musculares, dolor en la ingle si la articulación osteonecrótica es la cadera, cojera si la necrosis ocurre en cadera o articulaciones inferiores…

Las personas con más probabilidad de desarrollar osteonecrosis de cadera son las que se encuentran entre los 30 y 50 años, del sexo masculino. La necrosis de rodilla ocurre con más frecuencia entre mujeres de 50 a60 años.


Prevención.

Lo aconsejable es utilizar corticoides exclusivamente bajo prescripción médica y reducir considerablemente la ingestión de bebidas alcohólicas.

Se recomienda acudir al médico para un diagnóstico precoz si tiene alguno de los  factores de riesgo anteriormente citados y aparece dolor en alguna articulación, ya que en estadios iniciales la osteonecrosis es visible en Resonancia Magnética, y ya cuando el hueso está bastante afectado en estadios posteriores se observa la enfermedad en Radiografía.

En el estadío I de la necrosis ósea no hay signos visibles en una Radiografía convencional.

Es muy importante iniciar el tratamiento lo antes posible.

 

Existen tratamientos hoy en día que solucionan los dolores articulares  provocados por la osteonecrosis, resolviendo la limitación articular y, en algunos casos se evita el colapso total del hueso por falta de irrigación sanguínea y la colocación de la prótesis quirúrgica. Uno de estos métodos es la bioestimulación mediante láser. En concreto se trata de una forma muy específica de usar la magnetoterapia y la laserterapia entre otros. El objetivo de esta terapia es trabajar la zona ósea exacta y concreta que está colapsada por falta de riego sanguíneo. Como ejemplo, dentro de la pestaña de casos clínicos; se anexan imágenes del estado de la rodilla de un paciente, antes y después del tratamiento de bioestimulación mediante láser. Además de recuperar la movilidad articular, la paciente ha visto disminuido considerablemente el dolor. Lo más importante es que, según informe de RMN, ya no se observan signos de necrosis en el cóndilo femoral externo (parte externa) de la rodilla-.