Lesiones propias de los músicos

 

Bernardino Ramazzini, médico italiano (1713), considerado el fundador de la medicina del trabajo, fue la primera persona que relaciona los términos patología y profesión, citando un listado de afecciones profesionales de los músicos, “Las enfermedades laborales”.

En el s. XIX hay preocupación por “calambre del escribiente y el telegrafista”, apareciendo escritos relacionándolo con algunos instrumentos. Vivian Poore, médico inglés, estudia el disconfort, fatiga y pérdida de control con instrumentistas que padecen el calambre o rampa del músico. A partir de los años 60 empieza un consenso entre medicina y artes.

La Medicina de las Artes estudia la biomecánica aplicada al gesto repetitivo y a las posturas forzadas.

El músico repite cientos de veces un mismo gesto, es la profesión con mayor riesgo de sufrir enfermedades profesionales. La causa principal de la lesión es el movimiento repetitivo. No hay ningún gesto que, por liviano que sea, no nos pueda acabar lesionando si lo repetimos suficientes veces.

 

El diseño del instrumento no es ergonómico y acaban por adoptar malas posturas que generan lesiones, ¾ partes de los músicos profesionales se lesionan en su vida activa, 1/3 de los lesionados detienen su carrera.

 

Los problemas más frecuentes en los músicos profesionales son la acumulación de tensiones como contracturas musculares, y los provocados por los movimientos repetitivos como la “tendinitis”, sobrecarga y sobreuso muscular.

Los esfuerzos y tensiones ligados a la interpretación no siempre generan síntomas inmediatos que puedan avisar al músico. Existe miedo a decirlo en público por interpretación de una mala técnica, falta de trabajo y de liderazgo, falta de profesionales sanitarios que entiendan su problema.

 

En la atención fisioterápica al músico hay que llevar unas pautas de actuación muy concretas, estas van desde su prevención, conciencia corporal, reeducación postural con instrumento y sin instrumento, y entrenamiento específico.

 

Existen transtornos músculo – esqueléticos muy concretos derivados de la postura utilizada para cada tipo de instrumento. Les presento los más comunes:

 

  • Violín
  • Violonchelo
  • Contrabajo
  • Arpa
  • Guitarra
  • Flauta
  • Percusión
  • Oboe
  • Clarinete

 

La distonía focal, o antiguo calambre del escribiente o telegrafista, es la patología más severa que puede sufrir un músico a lo largo de su vida profesional que incluso le puede obligar a abandonar su profesión, donde se pierde el control de una articulación o de los labios impidiendo al músico la correcta ejecución de su instrumento. Esta afección puede ocurrir en el trabajo de cualquier instrumento.